la fe ...
Escribe: Eduardo
Correo electrónico del 19 de octubre 2007:
"Por favor, necesito
aumentar mi fe en Dios.
Gracias"
Respuesta:
¡Hombre, claro! Y yo. Y toda la Iglesia -de la que todos formamos parte- en pleno, también.
¿O
conoces a alguien que pueda mover montañas de su sitio?
(Te lo digo con toda la simpatía y respeto del mundo, ¿eh?)
Te
recuerdo una de las frases que incluyo en la página sobre la existencia de
Dios. Esa misma página a través de la cual
me has enviado el correo electrónico:
"Una cosa me ha ayudado: la ausencia
de pruebas de la existencia de Dios. Dios escondido. Para mí esta ausencia es
la primera prueba; pues si Dios respeta al hombre ha de querer, de nuestra
parte, una adhesión libre, no ha de ponernos en la obligación de creer en Él".
La dijo Henri-Georges Clouzot, cineasta galardonado en los festivales de Cannes y Venecia y autor de películas de gran renombre.
¿Y que más añadir a eso?
Esta
web sólo te da algunos razonamientos, algunas demostraciones que podemos
entender por la inteligencia, pero la fe es otra cosa: la fe la da Dios.
Los
razonamientos pueden ayudar, pero sólo tu petición, si es totalmente sincera, si
realmente lo deseas, es la que puede mover a Dios a darte eso que buscas.
En
resumen: si después de leer esta web (en especial, las páginas dedicadas a la
Existencia de Dios, la Fe y la Salvación), tienes algún mejor fundamento para
creer me alegraré sobremanera de ello, pero el resto pídeselo a Él. Nadie más puede ayudarte.
Bueno,
no te olvides de pedírselo también a la Virgen.
O a los santos, como mediadores...
Recuerda:
has puesto la primera piedra: desear la Fe. Y eso Dios lo tiene en cuenta.
Seguro.
Siempre
por Dios y con Dios.
Santiago.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------
Escribe: Carlos
Correo electrónico del 17 de diciembre de 2007:
Tengo 36 años. Hoy en
día no soy católico, pero he podido leer sobre
el Creador y entender algo sobre las santas
escrituras... Crecí desde niño como católico,
misas, etc., hasta incluso formé parte del coro
de una iglesia cerca de donde estudiaba y fui al
catecismo. Pasé por los siguientes "rituales de
exorcismo católico": me bautizaron, hice la primera
comunión y hasta la confirmación. Aun recuerdo de
memoria cómo se celebra una misa católica
entera, todas las oraciones y plegarias, los misterios.
Hasta puedo recordar la redacción entera
de la misa. Siempre tuve la idea formada de que los
malos y pecadores se irían al infierno a sufrir tormentos
en carne propia por la eternidad, que si uno no creía
en Dios éste lo castigaba; en otras palabras, creía
con temor a ser castigado, tenia que creer en él y
amarlo o ser castigado y condenado a todos los males (eso
me enseñaron de niño en la iglesia). Estuve en el
coro parroquial hasta los 11 años aproximadamente.
Después de ello salí y no volví a
integrarme más, debido a que me cambiaron de
colegio. Pasaron los años y comencé a
crecer. Poco a poco fui olvidando aquellos temores.
Ya en la adolescencia las cosas fueron diferentes, no
existía temor, pero tampoco existía acercamiento
a la iglesia católica. Pero sí
tenia muchos interrogantes sin respuestas.
Empecé
a buscarlas debido a que comencé a darme cuenta de
que la católica no era la única religión en
el mundo. Si había muchas religiones ¿entonces,
habrá un solo dios?, y si lo hubiera ¿hay muchas
maneras de amarlo sin necesidad de ser
unicamente católico?, o ¿de
todas ellas una sola es la verdadera (lo
que escrito está en la Biblia), y de ser así ¿las
demás son paganas? Tenía mucho que leer y
mucho que aprender...
Lo primero que aprendí a
esta edad fue el respeto a la opinión y
aceptación del libre credo de las personas. También
aprendí a observar, escuchar, comparar y discernir
interiormente, pero sin criticar.
A los 22
años, cuando estaba en la universidad y
debido a un trabajo de metodologia de investigación en el que
debíamos elegir un tema libre y realizar una investigación,
opté por escoger el tema de las religiones (mi
carrera es ciencias exactas, ingeniería informatica).
Me decidí por ese tema porque asi
investigaría y además encontraría
respuestas de hace muchos años. Busqué
principios y libros de diferentes religiones: católica,
mormones, evangélicos, pentecostales, testigos, protestantes,
adventistas y muchos más (excepto las de corte satánico
o cualquier otra que no tuviera que ver directamente con el
altísimo). Hasta traté de entrar al circulo de los
masones, pero sin tanto éxito, porque siempre fueron
muy cautos y requisentes... Tuve un lapso de 4 meses para
preparar este tema, porque era para presentarlo
al final del curso académico. Al final de la
presentación del trabajo de investigación seguí
con la búsqueda y recopilación hasta 3 años
después, por iniciativa propia... me concentré y
dediqué tanto tiempo a ello que casi descuidé
las otras materias de la carrera... comencé a conocer a
gente de cada religion, tener entrevistas, conversaciones,
acudir a sus organizaciones, celebraciones y reuniones de
culto; y empecé a descubrir y comparar
las diferencias, metodologia y principios de cada uno de
ellos.
Hago hincapié en que no me considero ni
católico ni, mucho menos, de ninguna otra religion y/o grupo
religioso, simplemente me considero una persona con sed de
investigación y conocimiento.
Según
las comparaciones y lecturas de las santas
escrituras, en ellas se dice que que no debemos adorar
ni rendir culto a otros dioses espirituales o paganos o por
mano del hombre, tal como los hebreos con el becerro
de oro en el éxodo. Hasta incluso Jesucristo
hace mención de que el Dios padre es el
unico soberano altísimo y de que el
camino al Dios padre es el hijo (o sea él).
Sin embargo tanto en la iglesia católica como en
otras religiones se rinde culto y homenaje a figuras y
entidades terrenales ya sean hechas por la mano
del hombre como santos y santas, etc,... lo cual me
lleva a la conclusion de que existe una gran
contradicción de la iglesia católica con las
santas escrituras. También he podido saber
que existen diferentes traducciones de la Biblia,
todas acomodadas según sus propios principios.
Frente a esto, entonces, se cumple el
Apocalipsis, en el que se menciona que en los últimos
días existirán varias religiones pero
una sola la verdadera... el interrogante sigue siendo el
mismo: ¿cual de todas es la verdadera?, ¿seguir
a nuestro propio corazón?, y que tal si cada creyente
de su propia fe cree de todo corazón que la
suya es la verdadera ¿acaso no es válido
eso? Todas dicen ser la verdadera y que las
demás son falsas. Todas dicen tener la
inspiración y revelación del altísimo
y otras se atreven a decir que tienen pruebas concretas. ¿Acaso
esto no es obra del oculto para confundir a los
hombres? Claro que si... pero ¿cual de todas es?, ¿difícil,
cierto?
Estoy consciente de que a los hombres (como
imperfectos que somos) nos llama la atención lo oculto,
lo que no tiene explicación. Por nuestra
misma naturaleza racional y humana siempre estamos en
búsqueda de respuestas, ya sea en el camino correcto o en
el errado (bien o mal). Lo ideal es sólo
encontrar las respuestas del camino del bien, pero en
eso concuerdo con usted que en el camino errado es
más fácil encontrar dichas respuestas y
no siempre son las verdaderas y muy por el contrario nos llevan
a otras mentiras mas grandes; he ahi lo que yo llamo (a
mi juicio) la contradicción: mira pero no toques,
toma pero no pruebes, huele pero no muerdas; usted sabe a
qué me refiero... y es ahí donde nace mi
primer cuestionamiento propio (me cuestiono a mi mismo, pero
también sé que no soy nadie para cuestionar la
magnificencia del altísimo)... Si yo soy padre de familia
y en casa tengo un arma, además tengo niños y
los educo en que deben escuchar y aprender que lo
que les digo es lo mejor para su bien como padre que soy...
pero, sin embargo, siguen siendo niños, y por tal
o cual cosa ellos me desobedecen y toman el
arma para jugar, quizás pueda suceder
alguna desgracia. Si yo soy el padre y estoy consciente de
que quizás aquello pueda pasar ¿cómo puedo
tener "en casa" algo tan peligroso (sabiendo que no
vivo solo)? ¿No será mejor que debería
"expulsar o sacar de la casa" aquella arma
peligrosa? Si yo tengo el poder y decisión de hacerlo sabiendo
que ello es malo dentro de la casa, entonces, ¿por
qué no tirarlo para siempre? Asi alejaría las
tentaciones, ya sea consciente o inconscientemente, de los
míos... en forma inmediata.
También todos sabemos
que el lado oscuro siempre está tratando de
ganar más territorio en esta pugna de
ambos bandos (el bien y el mal). A mi juicio se trata de
una pugna de alteregos de ambas partes y los
únicos perjudicados somos nosotros
mismos: somos considerados como conejillos de indias
(lease la historia de Job, en el libro de Job del Antiguo Testamento)
o ratoncillos y a veces tontamente caemos en lo mas fácil
que es morder el queso... y la trampa se cierra.
Después, salir de
ello a veces resulta difícil y doloroso,
pero no imposible y es allí donde
hipócritamente e interesadamente nos acordamos del
altísimo y de su hijo para que nos salven. Sé
que también no estamos solos en este universo, que
existen otros seres, ya sean de luz o
simplemente superiores (ufo). En la Biblia también
hace la mención Jesús: "tengo otras ovejas
que no son de este rebaño...."
También sé
que como hombre de formación cientifico-humanista las
cosas tienen un origen material y no precisamente
aparecen de la nada con un chasquido de dedos. La materia
no se crea ni se destruye, sólo se transforma (evolución),
ello apoyado en evidencias arqueológicas
cientificas.
Hoy en dia me considero una
persona agnóstica, con la opción de
dejar las puertas abiertas... Aun me falta llegar a la
verdad, a mi verdad, ¿o será que no ha
llegado la hora de que mi corazón sea tocado?
Gracias
por leer mi verdad. Es tan válida como la verdad de
mucha otra gente, es lo que pienso y es lo que siento
hoy en día. Sea bueno o sea malo soy sincero en
reconocerlo y expresarlo. Dicen que las verdades a veces duelen y que
las mentiras a veces son agradables... lo importante
es ser verdadero con uno mismo.
De verdad apreciaría
y me sería de gran valor su opinion fundamentada sobre
esto.
Saludos
Respuesta:
Gracias, en primer lugar, por tu mensaje, por confiarnos tu historia personal en lo espiritual, que al fin y al cabo es lo más importante de la vida ¿no?
Del contexto general de tu escrito entresaco una idea general y que está presente en todo el contenido del mismo, aunque formulada de diferentes formas: Entiendo que tú crees en dios, y lo pongo con la D en minúscula pues la duda la tienes en que no sabes cual es el verdadero, no en que exista o no, de lo cual me pareces estar seguro.
La lógica más elemental es un buen filtro por el que tamizar estas cuestiones. Sé que hay quien no está de acuerdo con eso, pero con quien tiene dudas o, simplemente, no cree, es la única posibilidad para el diálogo y la argumentación. Mucho mejor que esa es que Dios "toque" directamente su corazón (y su mente) pero si eso parece no haber ocurrido...
Empecemos por el principio: ¿Creemos en la existencia de Dios? La respuesta es: Si (a tenor de tus propias palabras).
¿Cual de las múltiples religiones que dicen conocer cual es el verdadero Dios puede demostrar con hechos concretos que están en lo cierto? ¿Cual de estos dioses lo ha demostrado, nos lo ha demostrado? ¿Qué religion tiene la prueba, en esta tierra y no según ideas humanas, de que su Dios es el verdadero Dios?
Me remito al Evangelio: Palabras de Jesús (corroboradas por hechos vividos por miles de personas y nunca desmentidos), todas ellas en el Evangelio de Juan:
"Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis; pero si las hago, aunque a mí no me creáis, creed por las obras, y así sabréis y conoceréis que el Padre está en mí y yo en el Padre."
"Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al menos, creedlo por las obras"
"Jesús les respondió: Ya os lo he dicho, pero no me creéis. Las obras que hago en nombre de mi Padre son las que dan testimonio de mí"
"...las obras que el Padre me ha encomendado llevar a cabo, las mismas obras que realizo, dan testimonio de mí, de que el Padre me ha enviado."
¿Quien ha multiplicado alguna vez en la historia panes y peces? ¿Quien ha resucitado a muertos? ¿Quien ha curado ciegos, paralíticos, leprosos... por su sola palabra y sin medicamentos ni quirófanos? ¿Qué enólogo ha cambiado nunca el agua en vino en cuestión de un abrir y cerrar de ojos? ¿Quien, después de muerto ha vuelto a la vida?... Y repito, todo ello comprobado y vivido "in situ" por cientos o miles de personas, nunca negado por nadie cuando al poco tiempo los apóstoles contaban esos hechos en sus predicaciones, ni al cabo de los años cuando los evangelistas los escribieron (ya sabrás que recientes descubrimientos parecen corroborar que los evangelios fueron escritos antes de lo que se había creído hasta ahora), y, además, confirmado por el historiador Flavio Josefo, que decía de Jesús que: "realizaba hechos increíbles" y obraba "mil maravillas"...
Aunque en estas cosas, ya sabes... en política ocurre igual: a veces se niega y se manipula lo obvio pasándolo por el filtro de la propia ideología o creencia, sin ecuanimidad ni imparcialidad, que es lo que te pido cuando leas estas líneas, ya que es fundamental ver las cosas sin apasionamientos ni ideas preconcebidas. No hay otra forma de encontrar la verdad que la predisposición sincera y honesta a ello, sin lentes de ningún tipo en la mente para que el corazón pueda encontrar la luz sin trabas.
Y sobre la resurrección de Jesús... ¿qué mejor evidencia que la que copio a continuación de la página "¿Quien es Jesus?" de esta misma web:
Aquel que se decía igual a Dios muere en una cruz, sin haber hecho nada por salir de la situación. Como consecuencia, los apóstoles, sus seguidores más cercanos, se esconden. Sólo uno, Juan, le seguirá hasta verle morir. Los otros -podemos suponer claramente porque-, no están presentes. Si su "líder" ha muerto en la cruz... ¿qué va a pasar con ellos? Después de eso, la única actuación razonable y lógica -lo que tu y yo hubiéramos hecho- es echar tierra encima del asunto, no mostrarse en público y ver de pasar todo lo desapercibidos posible, es más, aún más razonable sería huir y esconderse, no vaya a ser que también a ellos les persigan y mueran del mismo modo, o parecido.
Pero no, contra todo pronóstico, contra toda lógica, les vemos, al cabo de cincuenta días, dando la cara y afrontando cualquier riesgo. Predicar al proscrito Jesús tiene que llevar a tener problemas graves, tan graves como la misma muerte, pero ellos se enfrentan a esa certeza hasta el sacrificio final, hasta la muerte mártir que todos salvo uno van a sufrir un día. Confesarse seguidor de Jesús, proclamar su divinidad, aumentar el número de discípulos, era un grave riesgo para ellos... Pero ahí están, afrontando todos los peligros. Por Jesucristo.
¿Qué tuvo que pasar para que eso fuera posible? ¿De donde sacaron el coraje necesario?
Sólo la creencia absoluta en Jesús-Dios es la única respuesta posible: No se corre peligro de muerte por seguir un ideal del que uno no está seguro que vale la pena... A nadie le apetece morir mártir sin ningún provecho, sin que sirva para algo... Nadie es capaz de vivir constantemente perseguido, si no hay una gloriosa certeza que lo merezca.
Otro tema: sobre cual es la religión verdadera.
¿Te imaginas que el proyecto Creador de Dios haya podido fracasar? ¿De qué clase de Dios estaríamos hablando? ¿De un Dios que "organiza" toda esta inmensa y complejísima creación del Universo, que crea una humanidad (y al resto de seres vivos), total para fracasar? Porque si resulta que el "éxito" que consigue es que le sigan cuatro, es que todo su "invento" ha sido en balde...
En cambio, puedo concebir a un Dios que es seguido mayoritariamente, cuya doctrina arraiga en millones y millones de seres, un Dios cuyo sacrificio no ha sido desaprovechado por aquellos que creó. Si puedo concebir, en consecuencia, a un Dios triunfador. Y todo eso me huele a religión mayoritaria, y me descalifica a todas las que no lo son... No puedo creer ni en un Dios inventado por hombres, fruto de una ideología personal, ni en un Dios "matizado" por hombres, reflejo de sus ideas personales y cuyo "éxito divino" ha sido ser minoritarias.
Porque tú y yo, seguro, creemos en un Dios poderoso e infalible... no podría ser de otra forma si ha sido capaz de crear todo lo que vemos y a nosotros mismos. Y en eso hemos quedado al principio que estamos de acuerdo ¿no?
Por eso, el primer tema de que se trata en esta web es el de la existencia de Dios, porque si no se acepta eso no vale la pena seguir tratando el asunto. No hay salida, no hay explicación posible a nada.
Sólo si creemos en Dios podemos seguir haciendo preguntas y buscando-obteniendo respuestas...
Demos un paso más...
Si la religión verdadera entendemos que debe de ser alguna que haya sido aceptada y seguida masivamente... ¿por qué la católica?
Sigamos utilizando la lógica: de entre las mayoritarias, tres comparten el mismo dios, originariamente, pero con evidentes e importantes matices diferenciadores: el catolicismo, el judaísmo y el islamismo. No me extenderé más, sólo formularé un par de preguntas: ¿Podemos creer en una religión que sigue esperando, a pesar de que pasó entre ellos alguien que proclamaba a Dios no sólo con sus palabras, sino sobre todo con sus hechos, demostrando con ello que era el Mesías que esperaban?, o ¿podemos creer en un Dios que no ama a toda la humanidad, en un Dios que no es amor incondicional, en un Dios excluyente, que según se lee en el Corán "es enemigo de los incrédulos" y "no ama a los infractores"? No añado nada más.
Y fíjate que en ningún momento utilizo argumentos desde la fe, desde mi fe. Sino sólo aquellos que racionalmente puedan ser creíbles por la lógica.
Por otra parte, si pensamos, después de todo, que el cristianismo es la verdadera religión... ¿Quien es el sucesor de Pedro, nombrado por Jesús ("apacienta mis ovejas"), y que después de veinte siglos y a pesar de todos los altibajos históricos de la iglesia que se quiera, sigue siendo, por linea directa, su sucesor? Sólo hay una respuesta: el Papa. Y por ello, la religión que representa la única verdadera: la católica.
Hablas también, en tu mensaje, de una aparente contradicción de la Iglesia en el culto a los santos. No te lo voy a negar. Sabes que en el siglo VIII las discusiones sobre este tema estuvieron a la orden del día e incluso dos Concilios trataron el asunto. Frente a los que defendían las imágenes como "recuerdo" visual de aquello que representaban, como un medio más eficaz para la plegaria, había quienes, por el contrario, preferían limitarse al espíritu de la letra y abstenerse de representaciones gráficas que el Antiguo Testamento prohibía expresamente.
Bien, si, pero hace nada menos que doce siglos que venimos aplicando las tesis de la parte "vencedora" en tal discusión, es decir, la exhibición de imágenes en los templos y otras manifestaciones piadosas. Esas imágenes sólo son meras "ilustraciones gráficas", no rendimos culto a la imagen en si, sino a quien representan. Y a mi, si tengo que serte sincero, me ayudan a centrar la atención en la plegaria. Mi poca capacidad de concentración se ve favorecida por esa "ayuda" gráfica. En definitiva, no seré yo quien se preocupe en defender una u otra postura... me está bien como está, son muchos siglos de tradición... y muchos santos los que han estado a favor. ¿A ti te importa? Me parece que hay cosas mucho más interesantes de que tratar. Pasemos página...
Otro tema más:
Mira, en un futuro espero que no muy lejano si mis ocupaciones me lo permiten, voy a introducir un onceavo tema en mi web: libertad.
Porque ella es absolutamente inherente al hecho cristiano. Sin libertad, y como borregos, no podemos hacernos partícipes de Jesús. No podemos adherirnos al Dios de Jesús sin ejercer con ello una clara opción libre, porque yo no podría adorar a un Dios que de alguna forma me obligara a seguirle.
Por poner un ejemplo: si Dios bajara a mi ciudad, dentro de un rato, al mismo centro de la plaza más importante y más concurrida, y desde allí hiciera tales maravillas que nadie pudiera discutir de quien se trataba, por ser absolutamente incontestable que se trataba de Dios, ¿qué alternativa les quedaría a los presentes sino el seguimiento pleno y absoluto? No se puede negar lo evidente.
Cuando no hay resquicio para la duda, no queda más remedio que aceptar la verdad. Y ahí pregunto, con todo el enfásis posible: ¿Qué mérito tendría seguir a un Dios tan evidente? Si no nos quedara otra alternativa lógica que el hacernos creyentes "automáticamente"... ¿dónde estaría nuestra libertad personal? ¿Dónde la opción, si la única evidente sería, en el caso del ejemplo, el "si" o el "si", porque el "no" sería imposible?.
Yo, por el contrario, prefiero a un Dios que me deja elegir, que me hace libre de apostar por una u otra cosa, que no me "obliga" con sus hechos incontestables. Porque así voy a merecer el premio. Sólo por la redención que Cristo me regaló con su enorme sacrificio de la cruz y mi adhesión a Él, libre y voluntaria, voy a ser digno de esa tierra prometida que será el Pasaiso. Dios nos salva pidiendo a cambio, sólo, que le sigamos. No pide nada más, así de gratuita es su Salvación, ese viaje de ida sin vuelta al cielo que nos tiene prometido.
Por eso, y siguiendo la línea del ejemplo que mencionas en tu escrito, una vida donde no existiera la tentación malsana, donde no cupiera optar por la bondad o por la maldad por el simple hecho de que no existiera la segunda posibilidad, no sería útil para el fin perseguido: comprar un billete para ese viaje al Paraiso. Si soy bueno sólo porque no puedo ser malo aunque lo quisiera... ¿por qué van a darme un premio? ¿Dónde está el mérito, el merecimiento, incluso diría mas: la justicia del mismo?
En español hay un refrán que dice: "Quien algo quiere, algo le cuesta". Pues eso, apartemos nosotros las tentaciones, lo malsano de nuestra vida, hagamos ese esfuerzo personal e intransferible que nos redime, no esperemos que lo haga Dios por nosotros: ¡optemos libremente!
En otro momento de tu mensaje, afirmas que somos como conejillos de indias en la lucha del mal contra el bien, y para eso pones como ejemplo el libro de Job del Antiguo Testamento.
No sé si somos eso para el diablo, imagino que lo dices por él, pero desde luego no para Dios. Pensar que para Dios somos un experimento de laboratorio, o, peor aun, un juego, sería abominable. Desde luego, éste no sería el Dios bueno, mi Dios bueno, aquel que "inventa" todo lo que existe para que nos sirva de "taller" donde forjarnos mejores y más dignos de Él. Es evidente que el libro de Job es la historia de una fe ciega, que obtiene finalmente su premio. Es la historia de un amor enorme que se llama Dios, que no prueba a nadie, pues Él, como Dios todopoderoso ya sabe perfectamente cual será la última escena de la obra (algo que olvidamos muchas veces), no le hace ninguna falta someter a nadie a ningún test de evaluación. Job pasa por un crisol donde se le pide fe máxima, como Abraham con su hijo, y sólo para que mostrando su fe absoluta, a pesar de todo lo "malo" que le pasa, sea merecedor del mayor de los premios. Vive, en definitiva, la demostración más real y exacta del sentido de la vida. Un libro que todos los creyentes tendríamos que leer.
Para terminar, y perdona por tan larga respuesta: yo creo que Dios ya ha te ha tocado. Tú buscas la Verdad, le buscas a Él.
Dijo Amado Nervo: "¿Le buscas? ¡Es que le tienes!" Aunque también, según San Agustín: "Busquémoslo para encontrarlo, porque Él está escondido, y después de haberlo encontrado, busquémoslo aun porque Él es inmenso".
Sé que tú lo intentas (he visto tu correo publicado, también, en una web de los Testigos de Jehová). Buscarlo es lícito, pero ¡cuidado! Hay quien sabe argumentar muy bien sus ideas, y podría parecerte haberlo encontrado. Es necesario contrastar nuestras creencias con aquellos que mayoritariamente han dedicado su vida a ese estudio (y en eso la Iglesia Católica es la que tiene mayor bagaje) , no con aquellos que un día "imaginaron-inventaron" una nueva interpretación o ideología. No puedo estar de acuerdo contigo cuando dices que cada cual puede tener sus ideas y que eso es lícito. Cada cual puede tener sus ideas porque a ellas le han llevado su búsqueda, pero no creérselas "a pies juntillas", seguirlas, hacerlas su religión. Porque eso puede conducir a graves aberraciones y desvíos. Si eso fuera lícito, existirían tantas religiones como personas, porque todos tenemos nuestros matices personales, también entre los católicos (pero no por ello estamos cada día produciendo cismas). No puede haber tantas verdades como seres humanos, la verdad, en cualquier tema, es sólo una, la que sea, pero una, y el resto de pseudo-respuestas no lo son, no pueden serlo, por contraposición. Y una vez más, por pura lógica.
Una salvedad final: No recuerdo haber escrito, en la web, que en el camino errado es más fácil encontrar respuestas y que no siempre son las verdaderas. Si es así dime donde, por favor, para corregirlo inmediatamente. Por el contrario, en el camino errado no hay respuestas y ninguna es verdadera. Por pura lógica: si es errado no puede contener respuestas ni verdades.
Saludos cordiales.
Siempre por Dios y con Dios.
Santiago
------------------------------------------------------
Si deseas aportar tu opinión sobre este tema haz
clic en el siguiente icono: ![]()


