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Parte 1 Nuestra vida forma parte de un plan divino...
"Lo que no estaba en mis proyectos se encontraba en los proyectos de Dios. Y cuanto más a menudo se me presentan tales acontecimientos, tanto más viva se hace en mí la convicción de fe de que no existe el azar -visto de la parte de Dios-, que toda mi vida, hasta en sus menores detalles, está prevista en el plan de la providencia divina y que ella es, ante los ojos de Dios que lo ve todo, una coherencia inteligible perfecta" (Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein). Filósofa alemana, monja carmelita y mártir. Murió en Auschwitz)
"¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre. En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados" (Evangelio según San Mateo (10, 29) Traducción de la Biblia de Jerusalén)
"Decid a aquellos que se escandalizan y se rebelan de lo que les pasa: todo procede del Amor, todo es dispuesto para la salvación del hombre. Dios todo lo hace con este objetivo" (Santa Catalina de Siena. Dominica terciaria. Doctora de la Iglesia).
"... Cooperadores a menudo inconscientes de la voluntad divina, los hombres pueden entrar deliberadamente en el plan divino, no sólo por sus acciones y sus oraciones, sino también por sus sufrimientos" (Catecismo de la Iglesia Católica. Párrafo 307)
"El fuego limpia el oro de su escoria, haciéndolo más auténtico y más preciado. Igual hace Dios con el siervo bueno que espera y se mantiene constante en la tribulación" (San Jerónimo Emiliano. Veneciano. -siglo XV-. Fundó la orden de los clérigos regulares, llamados comúnmente somascos).
"La principal razón de la creación no fue que el hombre pudiera amar a Dios, aunque también fue creado para amarlo, sino que Dios pudiera amar al hombre, que pudiéramos convertirnos en objetos en los que el amor divino pudiera "complacerse". Pedir que el amor de Dios se contente con nosotros tal como somos significa pedir que Dios deje de ser Dios. Habida cuenta de que Dios es el que es, su amor tiene que ser dificultado y rechazado por ciertas manchas de nuestro actual carácter por imperativo de la naturaleza misma de las cosas. Y como Él nos ama previamente, tiene que afanarse por hacer de nosotros seres dignos de ser amados" (Clive S. Lewis. Filósofo inglés. Convertido al catolicismo, es autor de una de las mejores catequesis cristianas del siglo XX. Fragmento de "El problema del dolor")
Al
inicio del tema "sufrimiento"
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