Parte 2                  ...dentro del cual se ubica el sufrimiento.

 

"¿Cómo estás? ¿Aun te tiendes sobre tu espalda? ¿Cuánto tiempo tendrás que seguir así? ¡Como te debe de amar el Señor para darte tanta porción de Su sufrimiento! Debes de ser feliz, porque eres Su elegida"

"Siento escuchar que el ruido en tu oído aun persiste, te mantiene despierta toda la noche y que los calmantes no te alivian. Así es como el Señor trata a sus amigos. Siento que la operación de tus dientes y mandíbulas no hayan tenido éxito y que te hayas tenido que operar de nuevo... Pediré al Señor que no colme sus regalos en tan rápida sucesión, ya que necesitas un descanso" (Madre Teresa de Calcuta. Monja albanesa. Fundadora de las "Hermanas de la Caridad" irradió, desde Calcuta y por todo el mundo, el amor a los pobres y marginados. Fragmentos de dos cartas dirigidas a Jacqueline de Decker):

 

El Señor me ha admitido al misterio de la vergüenza; es más, a esta hermana le ha concedido el privilegio de comprender, totalmente, la fuerza diabólica del mal...  Me iré con mi hijo. No se donde, pero Dios, que de repente ha roto mi mayor alegría, me indicará el camino que habré de seguir para cumplir su voluntad. (Lucy Vetruse. Novicia, violada por los serbios junto con otras dos hermanas religiosas. Testimonio publicado en "Cataluña cristiana" que se hacía eco de "Alfa y Omega")

 

"No quiero sufrir por sufrir, ni sufrir con resignación. Quiero que mi dolor sea esperanzado y no de sabor estoico. Yo me resigno al dolor porque sé que Dios me ama y cuando ahora me da esta misión es porque sabe que puedo cumplirla. Esto me llena de orgullo, pues Dios confía en mi. Espero no defraudarle." (Anónimo. Un salesiano)

 

"Nada nos puede pasar que Dios no haya querido. Todo aquello que Él quiere, por malo que nos pueda parecer es, no obstante, lo que hay de mejor para nosotros" (Santo Tomás Moro. Político y humanista ingles. Se opuso a la creación de la iglesia anglicana y acusado de traición fue ejecutado. Pronunció estas palabras, consolando a su hija, poco antes de su propio martirio)

 

"Os quiero exponer o recordar qué es su voluntad. No os pensaseis que quiera darnos riquezas, placeres, honores, ni todos los otros bienes de la tierra. Os quiere demasiado para daros eso, y, en cambio, aprecia mucho lo que vosotras le podéis dar: ved aquí, pues, porque os quiere recompensar dignamente y os da su Reino, incluso ya desde ahora en esta vida. ¿Queréis saber como se comporta con aquellos que le piden de todo corazón que cumpla en ellos su voluntad? Pedídselo a su Hijo glorioso, que también le dirigió esta misma súplica en el huerto. Él le rezó con la firme resolución de cumplir su voluntad, y rezó con todo su corazón. Y mirad como su Padre la realizó su voluntad: entregándolo a toda clase de trabajos, dolores, injurias y persecuciones, para dejarlo, finalmente, morir sobre una cruz.

Viendo, hijas mías, qué dio a quien más amaba, podéis entender cual es su voluntad. Estos son los dones que nos hace en este mundo. Los mide según el amor que nos tiene. Da más a quien más quiere y menos a quien quiere menos, según el coraje que descubre en cada uno de nosotros y el amor que le tenemos. Aquel que le quiere mucho, ve que puede sufrir mucho por Él; pero verá que puede sufrir poco aquel que le quiere poco. Y yo estoy persuadida de que la fuerza de soportar una gran cruz o una de más pequeña tiene por medida la misma del amor." (Santa Teresa de Avila, fundadora de las Carmelitas. Texto escrito para sus hermanas de Orden)

 

"No hay que mirar de donde vienen las cruces. Siempre vienen de Dios. Ya sea un padre, una madre, un esposo, un hermano, el rector o el vicario, es Dios quien nos brinda el medio de probarle nuestro amor."

"La cruz es el regalo que Dios hace a sus amigos" (San Juan Maria Bautista Vianney. Sacerdote. Más conocido como "El Cura de Ars")

 

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