La respuesta al sufrimiento

 

 

 

¿Por qué hay sufrimiento en el mundo?

Permíteme que te cuente esta historia verídica que no se donde leí pero que un día guardé en mi archivo porque entendí que aportaba una luz extraordinaria en la búsqueda de una respuesta sobre la cuestión del sufrimiento. Son las palabras de un empresario estadounidense que acababa de pasar por una grave crisis financiera:

 

"Empezaba a estar aterrorizado, porque iba por mal camino.

Soy bastante bueno en mi profesión, o al menos eso creía,

pero durante cierto tiempo parecía que

todo el mundo se hubiera puesto en contra mía.

Un día fui a la catedral de San Patricio...   sólo estuve unos minutos...

y le dije al santo que me ayudase en mi empresa.

Su respuesta fue contundente:

"Para tus pequeños problemas dirige las oraciones directamente a Dios.

Tengo cosas más importantes por las que rezar que las finanzas de tu empresa.

Ahora y siempre rezo por tu alma inmortal."

Eso no era exactamente lo que

un hombre desesperado deseaba escuchar, pero cambió mi vida.

Comprendí que Dios había permitido aquellos sucesos

para que recuperase mi perspectiva de lo que es importante en la vida.

El año 1985 fue el peor de mi vida,

financieramente hablando, y aun nos estamos recuperando de él,

pero se lo agradezco a Dios todos los días"

 

       

 

En los enlaces situados más abajo leerás la "clave".

Dentro, van a ser gentes de gran renombre las que van a darte más respuestas...

Desde políticos a místicos, pasando por científicos, santos, filósofos... e incluso gente del mundo del espectáculo.

Todos ellos vieron claro un día.

Supongo que si has entrado en esta página es porque deseas entender el problema del sufrimiento. Seguramente, tu propio sufrimiento.

Entonces... sigue, si quieres comprender...

 

             Nuestra vida forma parte de un plan divino... (parte 1)  

           ...dentro del cual se ubica el sufrimiento. (parte 2)       

            Si primero aprendemos...  (parte 3)                                   

            ...que "no hay mal que por bien no venga",... (parte 4)

          ...representa una gran oportunidad... (parte 5)            

           ...para que demos frutos... (parte 6)                                 

    ...y lleguemos al cielo prometido. (parte 7)                 

  

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