La respuesta está en Dios...

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Cuando Dios borra... es que va a escribir algo
Antes de entrar en materia, permíteme que te cuente esta historia, sacada de la vida misma, que aporta una luz diáfana en la búsqueda de una respuesta sobre la cuestión del sufrimiento. Tema que desarrollaremos más a fondo, en los 7 epígrafes remarcados en negritas y en rojo que siguen a este preámbulo.
Son las palabras de un empresario estadounidense que acababa de pasar por una grave crisis financiera:
"Empezaba a estar aterrorizado, porque iba por mal camino. Soy bastante bueno en mi profesión, o al menos eso creía, pero durante cierto tiempo parecía que todo el mundo se hubiera puesto en contra mía.
Un día fui a la catedral de San Patricio... sólo estuve unos minutos... y le dije al santo que me ayudase en mi empresa.
Su respuesta fue contundente: "Para tus pequeños problemas dirige las oraciones directamente a Dios. Tengo cosas más importantes por las que rezar que las finanzas de tu empresa. Ahora y siempre rezo por tu alma inmortal."
Eso no era exactamente lo que un hombre desesperado deseaba escuchar, pero cambió mi vida. Comprendí que Dios había permitido aquellos sucesos para que recuperase mi perspectiva de lo que es importante en la vida.
El año 1985 fue el peor de mi vida, financieramente hablando, y aun nos estamos recuperando de él, pero se lo agradezco a Dios todos los días"
(Fragmento del libro: "Respuestas, no promesas, de la Madre Angélica", escrito por la propia M. Angélica con la colaboración de Christine Allison)
En los apartados situados más abajo leerás la "clave". Van a ser gentes de gran renombre las que van a darte más respuestas... Todos ellos vieron claro un día.
Si has entrado en esta página será porque deseas entender el problema del sufrimiento. Quizás, tu propio sufrimiento. Entonces... sigue, si quieres comprender... Y no te asustes por la profusión de citas que contiene. Es que tema tan espinoso y crucial no se puede tratar en cuatro líneas.
Nuestra
vida forma parte de un plan divino...
(parte 1ª)
...dentro
del cual se ubica el sufrimiento. (parte
2ª)
Si primero aprendemos... (parte
3ª)
...que "no hay mal que por bien no venga",...
(parte 4ª)
...representa una gran oportunidad...
(parte
5ª)
...para que demos frutos... (parte
6ª)
...y lleguemos al cielo prometido. (parte
7ª)
Nuestra vida forma parte de un plan divino...
"Lo que no estaba en mis proyectos se encontraba en los proyectos de Dios. Y cuanto más a menudo se me presentan tales acontecimientos, tanto más viva se hace en mí la convicción de fe de que no existe el azar -visto de la parte de Dios-, que toda mi vida, hasta en sus menores detalles, está prevista en el plan de la providencia divina y que ella es, ante los ojos de Dios que lo ve todo, una coherencia inteligible perfecta" (Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein). Filósofa alemana, monja carmelita y mártir. Murió en Auschwitz)
"¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre. En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados" (Evangelio según San Mateo (10, 29) Traducción de la Biblia de Jerusalén)
"Decid a aquellos que se escandalizan y se rebelan de lo que les pasa: todo procede del Amor, todo es dispuesto para la salvación del hombre. Dios todo lo hace con este objetivo" (Santa Catalina de Siena. Dominica terciaria. Doctora de la Iglesia).
"... Cooperadores a menudo inconscientes de la voluntad divina, los hombres pueden entrar deliberadamente en el plan divino, no sólo por sus acciones y sus oraciones, sino también por sus sufrimientos" (Catecismo de la Iglesia Católica. Párrafo 307)
"El fuego limpia el oro de su escoria, haciéndolo más auténtico y más preciado. Igual hace Dios con el siervo bueno que espera y se mantiene constante en la tribulación" (San Jerónimo Emiliano. Veneciano. -siglo XV-. Fundó la orden de los clérigos regulares, llamados comúnmente somascos).
"La principal razón de la creación no fue que el hombre pudiera amar a Dios, aunque también fue creado para amarlo, sino que Dios pudiera amar al hombre, que pudiéramos convertirnos en objetos en los que el amor divino pudiera "complacerse". Pedir que el amor de Dios se contente con nosotros tal como somos significa pedir que Dios deje de ser Dios. Habida cuenta de que Dios es el que es, su amor tiene que ser dificultado y rechazado por ciertas manchas de nuestro actual carácter por imperativo de la naturaleza misma de las cosas. Y como Él nos ama previamente, tiene que afanarse por hacer de nosotros seres dignos de ser amados" (Clive S. Lewis. Filósofo inglés. Convertido al catolicismo, es autor de una de las mejores catequesis cristianas del siglo XX. Fragmento de "El problema del dolor")
...dentro del cual se ubica el sufrimiento.
"¿Cómo estás? ¿Aun te tiendes sobre tu espalda? ¿Cuánto tiempo tendrás que seguir así? ¡Como te debe de amar el Señor para darte tanta porción de Su sufrimiento! Debes ser feliz, porque eres Su elegida"
"Siento escuchar que el ruido en tu oído aun persiste, te mantiene despierta toda la noche y que los calmantes no te alivian. Así es como el Señor trata a sus amigos. Siento que la operación de tus dientes y mandíbula no haya tenido éxito y que te hayas tenido que operar de nuevo... Pediré al Señor que no colme sus regalos en tan rápida sucesión, ya que necesitas un descanso" (Madre Teresa de Calcuta. Monja albanesa. Fundadora de las "Hermanas de la Caridad" irradió, desde Calcuta y por todo el mundo, el amor a los pobres y marginados. Fragmentos de dos cartas dirigidas a Jacqueline de Decker, citadas en "La Madre Teresa. Mi vida con los pobres" de Navin Chawla)
El Señor me ha admitido al misterio de la vergüenza; es más, a esta hermana le ha concedido el privilegio de comprender, totalmente, la fuerza diabólica del mal... Me iré con mi hijo. No se donde, pero Dios, que de repente ha roto mi mayor alegría, me indicará el camino que habré de seguir para cumplir su voluntad. (Lucy Vetruse. Novicia, violada por los serbios junto con otras dos hermanas religiosas. Testimonio publicado en "Cataluña cristiana" que se hacía eco de "Alfa y Omega")
"No quiero sufrir por sufrir, ni sufrir con resignación. Quiero que mi dolor sea esperanzado y no de sabor estoico. Yo me resigno al dolor porque sé que Dios me ama y cuando ahora me da esta misión es porque sabe que puedo cumplirla. Esto me llena de orgullo, pues Dios confía en mi. Espero no defraudarle." (Anónimo. Un salesiano)
"Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que Él quiere, por muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor" (Santo Tomás Moro. Político y humanista ingles. Se opuso a la creación de la iglesia anglicana y acusado de traición fue ejecutado. De "Epistula ad Aliciam Allington: Correspondance of Sir Thomas More", de Margarita Roper. Citado en el Catecismo de la Iglesia Católica)
"Os quiero exponer o recordar qué es su voluntad. No os pensaseis que quiera darnos riquezas, placeres, honores, ni todos los otros bienes de la tierra. Os quiere demasiado para daros eso, y, en cambio, aprecia mucho lo que vosotras le podéis dar: ved aquí, pues, porque os quiere recompensar dignamente y os da su Reino, incluso ya desde ahora en esta vida. ¿Queréis saber como se comporta con aquellos que le piden de todo corazón que cumpla en ellos su voluntad? Pedídselo a su Hijo glorioso, que también le dirigió esta misma súplica en el huerto. Él le rezó con la firme resolución de cumplir su voluntad, y rezó con todo su corazón. Y mirad como su Padre la realizó su voluntad: entregándolo a toda clase de trabajos, dolores, injurias y persecuciones, para dejarlo, finalmente, morir sobre una cruz. Viendo, hijas mías, qué dio a quien más amaba, podéis entender cual es su voluntad. Estos son los dones que nos hace en este mundo. Los mide según el amor que nos tiene. Da más a quien más quiere y menos a quien quiere menos, según el coraje que descubre en cada uno de nosotros y el amor que le tenemos. Aquel que le quiere mucho, ve que puede sufrir mucho por Él; pero verá que puede sufrir poco aquel que le quiere poco. Y yo estoy persuadida de que la fuerza de soportar una gran cruz o una de más pequeña tiene por medida la misma del amor." (Santa Teresa de Avila, fundadora de las Carmelitas. Texto escrito para sus hermanas de Orden)
"No hay que mirar de donde vienen las cruces. Siempre vienen de Dios. Ya sea un padre, una madre, un esposo, un hermano, el rector o el vicario, es Dios quien nos brinda el medio de probarle nuestro amor."
"La cruz es el regalo que Dios hace a sus amigos" (San Juan Maria Bautista Vianney. Sacerdote. Más conocido como "El Cura de Ars")
Si primero aprendemos...
"No existen errores, ni coincidencias. Todos los acontecimientos son bendiciones que se nos dan para que podamos aprender." (Elisabeth Kübler-Ross. Escritora suiza de lengua alemana especializada en el tema de la muerte y el más allá. Conferenciante. Citado por Joan Wester Anderson en "Cuando suceden los milagros")
"Los árboles que crecen en lugares sombreados y libres de vientos, mientras que externamente se desarrollan con aspecto próspero, se hacen blandos y fangosos, y fácilmente les hiere cualquier cosa; sin embargo, los árboles que viven en las cumbres de los montes más altos, agitados por muchos vientos y constantemente expuestos a la intemperie y a todas las inclemencias, golpeados por fortísimas tempestades y cubiertos de frecuentes nieves, se hacen más robustos que el hierro" (San Juan Crisóstomo. Doctor y Padre de la Iglesia. De la homilia "Sobre la gloria en la tribulación". Citado por Francisco Fernández-Carvajal en su "Antología de textos")
"En la infancia de la vida espiritual, cuando comenzamos a dejarnos guiar por la mano de Dios, se percibe con fuerza e intensidad la mano que dirige: se ve con claridad qué es lo que hay que hacer u omitir, pero esto no dura siempre. Quien pertenece a Cristo tiene que vivir toda la vida de Cristo. Tiene que alcanzar la madurez de Cristo y recorrer el camino de la Cruz, hasta Getsemaní y el Gólgota" (Santa Teresa Benedicta de la Cruz -Edith Stein-. Filósofa alemana. Monja carmelita y mártir. Murió en Auschwitz)
"Dios no ama como nosotros quisiéramos que amara cuando proyectamos en Él nuestros sueños. De esa forma, sólo nos ahorraría el sufrimiento al precio de un paternalismo por el que dejaría de ser el Amor" (François Varillon. Sacerdote y teólogo. Frase de su obra "La humildad de Dios")
"No es el camino lo que es difícil, lo difícil es hacer camino" (Soren Kierkegaard) Citado en "provinciaeudistadecolombia.org/portal/?pg=noticia&id=936", en una carta del Superior General, Michel Gérard, a la Congregación de Jesús y María)
"Hemos de aprender a afrontar los sufrimientos, porque la mayor parte de los sufrimientos proviene de huir de ellos" (Autor desconocido)
"Si un día el dolor llama a tu casa, no grites, no cierres puertas y ventanas, más bien ábreselas. No digas que se ha equivocado de puerta, que no ha llegado aun tu hora y que tenía que haber ido a casa del vecino. Ábrele la puerta para que entre. Dale el lugar de honor. Siéntate a su lado. Ofrécele el sitial para el huésped esperado. Y, sobre todo, no te lamentes: tu voz te privaría de oír su palabra, si es que tiene algo para revelarte enseguida. Estate atento, porque al lado del dolor siempre está el ángel invisible y mudo que, en un momento determinado, se te aparecerá para hacerte señal de inclinar la cabeza" (Anónimo. Un ciego, a los diez años de serlo. J. M. Alimbau, profesor de religión y escritor, lo cita en "Palabras para la vida")
"Era una de las últimas noches de su estancia en este mundo. Estábamos en el hospital Ramón y Cajal. José Luis había pasado una noche que se podría calificar de espantosa, pero sin quejarse. Yo estaba sentada a su lado. De pronto le oigo decir: `Qué noche tan feliz si tu hubieras podido dormir´. Me quedé sin palabras y tardé en reaccionar. ¿Qué has dicho José Luis? Y él, repitió exactamente la misma frase: `Qué noche tan feliz si tu hubieras podido dormir.´ No necesito deciros lo que yo sentí ni explicar dónde está la "cara" y donde está la "cruz" de aquella noche. La cruz para él fue que yo no durmiera; la cruz para mi fue verle sufrir. La cara para él fue el don que Dios le concedía de una inmensa paz en el dolor. La cara para mi sigue siendo, sin dudarlo, haber podido estar aquella noche a su lado y recibir la lección del amor que no se deja vencer por el dolor" (Fragmento del prólogo al libro "Buenas noticias", escrito por Angeles Martín Descalzo poco antes de la muerte de su hermano José Luis Martín Descalzo, admirado y prolífico escritor)
"Jesús, pasando, vio a un hombre que era ciego de nacimiento. Sus discípulos le preguntaron:
- Rabí, ¿Quién pecó para que naciera ciego: él o sus padres?
Jesús respondió:
- No ha sido por ningún pecado, ni de él ni de sus padres, sino para que se manifiesten en él las obras de Dios..." (Evangelio según San Juan, 9, 1-3 - Traducción de la Biblia de Jerusalén)
...que "no hay mal que por bien no venga",...
"Cuando Dios borra es que va a escribir algo" (Jacques Benigne Bossuet. Religioso, predicador y escritor francés. Citado por Bernard Bro en "Pero ¿qué diablos hacía Dios antes de la creación?")
"La desgracia abre el alma para que penetren en ella luces que la prosperidad no percibe" (Lacordaire. Dominico, autor de una conocida vida de Santo Domingo, conferenciante. De "Sermones pronunciados en Nuestra Señora de París por el R. P. Enrique Domingo Lacordaire del Orden de Predicadores", traducción bajo la dirección de D. Juan González, presbítero)
"Ha llegado el dolor... vendrá también la paz; ha llegado la tribulación... vendrá también la purificación. El oro no brilla en el crisol sino en la joya" (San Agustín. Maniqueo en sus orígenes, se convirtió y llegó a ser Obispo. Entregó todos sus bienes a los pobres. Autor prolífico, destaca, en su producción, sus "Confesiones". Influyó, de manera decisiva, en el pensamiento occidental. Fue proclamado Doctor de la Iglesia)
"No soy ninguna santa y como cualquier persona tengo también momentos de debilidad. Además, creo que ni siquiera a un santo se le exige que renuncie a todas sus aspiraciones, a todas sus esperanzas y a todas las alegrías de la vida. Por el contrario, estamos en la tierra para vivir, y hay que acoger con agradecimiento todo lo bello que nos ofrece la existencia. Sencillamente, es preciso no ceder a la desesperación cuando las cosas se presentan de manera diferente de como las habíamos imaginado. Hay que pensar en lo que queda, pues, a fin de cuentas, estamos aquí sólo de visita y todo lo que hoy experimentamos con tanto dolor se revelará al final como una realidad mucho menos importante de lo que se había creído, o bien habrá tenido una significación muy distinta de la que hoy percibimos nosotros" (Santa Teresa Benedicta de la Cruz -Edith Stein-. Filósofa alemana. Monja carmelita y mártir. Murió en Auschwitz. Del libro: "Edith Stein, filósofa crucificada", de Joachim Bouflet)
"Jesús cuenta y recoge las espinas de tu camino para cambiarlas y transformarlas en piedras preciosas con las que algún día te coronará en el cielo. ¿Qué importa sufrir en el exilio unos años para merecer una eterna felicidad?" (Santa Teresa de los Andes. Carmelita. Murió a los 19 años. Es autora de un Diario y cartas. Entró en el convento para ser "co-redentora del mundo e inmolarse por la Iglesia y la Humanidad" A su padre, extremadamente fatigado de tanto trabajar, le escribió las líneas que anteceden)
"Hay muchos bienes que no existirían sin los males; la paciencia de los justos, por ejemplo, no existiría sin la malignidad de los perseguidores..." (Santo Tomás de Aquino. Dominico. Doctor de la Iglesia. De "Summa contra gentiles")
"Sufrir es bajar a la mina. Saber sufrir es arrancar a la mina una piedra preciosa" (N. Salvaneschi, periodista y escritor ciego. Citado en "¡Ven! Cuaresma y pascua 1994", de Rafael Prieto Ramiro)
...representa una gran oportunidad...
Un día, Anthony de Mello vio en la calle a una niña aterida de frío, mal vestida y con pocas posibilidades de salir adelante: "Me enfadé y dije a Dios: ¿Porque permites estas cosas? ¿porque no haces nada para solucionarlo? Durante todo el día Dios no dijo nada. Pero llegada la noche, de repente, Dios me respondió: Ciertamente, que he hecho algo. Te he hecho a ti." (Anthony de Mello. Jesuita. Autor de innumerables libros de divulgación espiritual).
"Aprovecha tu enfermedad para cambiar tu manera de vivir, y descubrirás que ella, más allá del síntoma y del dolor, es una oportunidad" (María Prieto)
"Escogí, como protagonista de una novela, a una mujer con una experiencia muy limitada y muy convencional. La mujer decía `Tuve unos padres maravillosos, una infancia feliz, un matrimonio perfecto, unos hijos adorables y dinero suficiente para comprar lo que quisiera. Lo tenía todo. Apenas había sufrido´. Un día su marido murió de repente. Y entonces se convirtió en un ser humano" (Doris Lessing, novelista británica. Citado por J. M. Alimbau en "Palabras para vivir mejor")
"Un católico me preguntó hace poco: ¿Dónde estaba Dios en Auschwitz?. Desde hace cincuenta años, millones de personas se han hecho y se hacen esta misma pregunta. Y en especial se la hacen, con infinita angustia, aquellos millones de hombres, mujeres y niños que fueron brutalmente tirados a las cámaras de gas, en Auschwitz y en el resto de campos de exterminio. ¿Qué hacía Dios? ¿Qué significa su silencio ante aquella maquinaria de muerte que trabajaba sin parar? Auschwitz y sus paralelos son la pregunta permanente. El olor acre que emanaba de los crematorios donde eran echados los cadáveres provenientes de las cámaras de gas en las que murieron tantos inocentes -judíos y no judíos reducidos a su última pobreza-, aquel olor sigue bien vivo. Si entonces se pegaba a la nariz y a la garganta, hoy asfixia todas las conciencias. Porque todos hemos colaborado de alguna forma a crear aquella larga noche amarga en la que tres millones de niños, llenos de terror, lloraban con el mayor de los desconsuelos.
La pregunta por el silencio de Dios allí nos afecta a todos: a los verdugos y a los que, hipócritamente satisfechos de nosotros mismos, pensamos no serlo. Porque de alguna manera y en alguna medida todos somos culpables de la muerte de aquellos hombres y mujeres. Cuando, sea como sea, oprimimos a un ser humano o evitamos ayudarlo pensando que no nos incumbe, cuando no somos portadores de paz y de generosidad hacia los otros, los estamos acercando a las cámaras de gas.
¿Dónde está Dios? En Auschwitz y en cualquier parte donde un ser humano es aplastado. Dios está donde estaba en el Calvario: es aquel sobre el que cae la extorsión de los verdugos mientras el cielo calla. Esta es la gran jugada, el gran escamoteo de Dios: cuando, donde sea, hay una víctima, esta víctima es Él. El calvario es un hecho permanente y si, como escribió Pascal, Jesucristo está en agonía hasta el fin de los siglos, donde alguien, injustamente aplastado, agoniza, Él agoniza.
Por estos mundos de Dios quizás podemos dar con la respuesta a la gran pregunta inicial, respuesta que se convertiría en la pregunta que nos hace Dios a su vez: "¿Y tu, dónde estabas?" o "¿Dónde estabas cuando...?" En definitiva, "¿Quien eras tú en los campos de exterminio, donde Yo estaba entre los que sufrieron el exterminio?"
La pregunta no es, pues "¿Dónde estaba Dios?", sino "¿Dónde estaba yo?. ¿Hay alguien que pueda sentirse inocente de la extorsión y la muerte violenta de millones de seres humanos en toda la historia, de la cual formamos parte? Porque Auschwitz no empezó allí ni ha finalizado tampoco. Comenzó con Caín, continua en toda la historia humana, es hoy en día en la ex-Yugoeslavia, en Ruanda, en Chechenia,... y queda latente en nuestra xenofobia y nuestra intolerancia, por leves que sean, en nuestro menosprecio hacia los demás y en nuestro egoísmo.
Más que una pregunta sobre Dios, Auschwitz es una pregunta sobre nosotros mismos.
¡Somos tan hábiles en condenar a Dios por adelantado, sin examinar nuestra conciencia! Su silencio, ¿no será el que, de cerca o de lejos, le imponemos nosotros? Porque los crematorios siguen funcionando noche y día, de otras formas, con otros nombres, en otras geografía. En todas partes, hoy como entonces, Dios es arrojado a la cámara de gas de los justos. Si se ve así, lo inquietante no es saber donde está Dios: lo inquietante es saber donde estamos nosotros".
(Agustí Altisent. Monje cisterciense. De una carta en "La Vanguardia")
"Jesús curó y ayudó a algunos en su tiempo; pero, ¿qué significa esto para la humanidad? (Schillebeeckx: "Jesús, la historia de un viviente") (...) El hecho de que algunos hombres experimentasen entonces que pasó haciendo el bien, que era poderoso en obras y palabras ¿qué significa hoy para los marginados de turno, para los enfermos incurables, para los que sufren? ¿Es posible vivir del recuerdo de que Jesús trató con misericordia a unos pocos? (...) ¿Y los paralíticos que nunca oyeron ni oirán el `Levántate, toma tu camilla y anda?´ (Mc. 2, 9) (...) Hablar de Jesús y los marginados puede ser hasta reconfortante y alentador. Pero la entrega de Jesús al mundo de la marginación culmina en una invitación a todos nosotros. Después de alabar al buen samaritano (...) Jesús termina diciendo: `Vete y haz tú lo mismo´ (Lc. 10, 17)" (Manuel Fraijó. Teólogo. De su libro "Jesús y los marginados")
"Todo hombre, en su sufrimiento, puede hacerse también partícipe del sufrimiento redentor de Cristo" (Juan Pablo II. De su carta apostólica "Salvifici Doloris")
"Suplo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo por su cuerpo, que es la Iglesia" (San Pablo. Carta a los Colosenses, 1, 24)
...para que demos frutos...
"Nunca pido a Dios que me cure. Le pido, si, que me ayude a llevar la enfermedad con alegría; le pido que la haga fructificar, que no la eche a perder con mi egoísmo o con mi necesidad de afecto.. Pero que no me la quite. Estar y vivir en el huerto de Getsemaní no es ningún placer, pero si que es un regalo, un don, quizás lo único que al fin de mi vida podré poner en sus manos de Padre." (José Luis Martín Descalzo. español de innumerables obras sobre la fe. Destaca la que quizás sea la mejor vida de Jesús jamás publicada: "Vida y misterio de Jesús de Nazaret")
"Los terremotos y erupciones volcánicas son la expresión misma de la vida de la tierra. Si no hubiese vida en la tierra, no habría nada, no existiría el hombre. Es como si usted me preguntase si estoy colérico contra Dios porque existe la muerte. Cuando se selecciona una parte que es mala y se la saca de la totalidad no se comprende nada. Hay que tomarlo todo en su conjunto.
A partir del momento en que el hombre acepta tomar la carga del que sufre, de la persona herida, ella cambia y la sociedad también. La característica de una sociedad humana es que tiene capacidad de hacerse cargo de los que sufren. En la medida en que se toma el sufrimiento de los demás en cuenta, en la medida en que se acepta dejarlo entrar dentro de uno mismo, cuando la tentación delante del sufrimiento es el miedo, el deseo de huir, entonces es cuando se vive una transformación radical. Yo lo he visto no sabría decir cuantas y cuantas veces.
Tomemos un ejemplo muy concreto. El de una familia en la que hay una persona anciana cada vez más difícil de "llevar". Cuando se la tiene dentro de la familia y se hace por ella todo lo que haga falta, se constata, muy a menudo, que la familia se transforma, que se vuelve más y más humana. Es el misterio de la persona "herida" que si es rechazada se convierte en un escándalo y puede caer en cosas horribles, pero que si es acogida llega a ser la transformadora de su entorno y de la sociedad. Ante quien sufre, si le quitáis el sufrimiento ¿que le queda? Eso pasa, a menudo, a las personas que están en la fase terminal de su vida. Si les dais la impresión de que el sufrimiento es inútil lo que hacéis es abominable, no les queda nada. Si por el contrario esta persona descubre que aporta algo a los demás, que los otros son felices de estar con ella, que comparten con ella, que ella les transforma, entonces pasa algo de muy profundo.
Cristo vino a decirnos que no hay necesidad de que sufrimiento y muerte nos lleven hacia el mal, sino que, por el contrario, los podemos transformar y hacer del sufrimiento y la muerte algo que se cambie en fuente de amor. El propio sufrimiento y la propia muerte pueden llegar a ser fuente de fecundidad.
A la pregunta de si no cree sorprendente que las gentes que sufren o que comparten el sufrimiento de los otros tengan una mirada radiante, contesta:
No, es la gracia. Siempre me ha impresionado el hecho de que Jesús, justo antes de la agonía, haya dado la paz a los apóstoles. Si. Puede pasar que viviendo un gran sufrimiento se dé la paz a los demás." (Xavier Le Pichon. Científico, colaboró, con otros, en la elaboración de la "teoría de las placas tectónicas" De una entrevista en "Panorama")
"Un mundo en donde todo rodase sobre resbaladizos rieles resultaría empequeñecido. Toda alma llegaría en él a ablandarse y a ser ya incapaz de todo ímpetu" (Karl Ludwig Michelet. Filósofo alemán y profesor. Destacó como seguidor de Hegel. Citado por José Luis Martín Descalzo en "Vida y misterio de Jesús de Nazaret")
"El dolor de hoy es el motor del universo, porque es el estímulo de nuestra responsabilidad creadora. Sin él no haríamos nada o giraríamos, tranquilos, en una creación perfecta donde nadie necesitaría a nadie..." (Juan Luis Segundo, SJ. Fragmento de "¿Qué mundo? ¿qué hombre? ¿qué Dios?")
"El que ha descubierto el significado del dolor ve que hay un abismo entre el sufrimiento del creyente y el del que no cree. Muchas veces me he preguntado porque puedo disfrutar yo de serenidad en medio de tantos dolores físicos y morales, personales y colectivos (pensad en Somalia y Bosnia) y encuentro la respuesta en el hecho de ser cristiano. Yo no sufro sin sentido, sin esperanza. Cristo, en la cruz, no nos da una respuesta técnica al dolor, sino que ha mostrado el camino y nos da una respuesta vivencial. Quien descubre el sentido profundo del sufrimiento de Cristo, descubrirá también el sentido de su propia enfermedad y de su muerte. La fe en Cristo nos puede poner buenos, pero se equivoca aquel que piensa que la fe sólo puede curar físicamente, dado que puede conseguir un efecto mucho más profundo y trascendente en el espíritu del que sufre" (Bernard Häring. Redentorista. Declaraciones a "Il messagero di San Antonio")
...y lleguemos al cielo prometido.
"Por todos los acontecimientos, incluso por el más infeliz, pasa un sendero que conduce a Dios" (Dietrich Bonhöffer. Teólogo protestante alemán. Fue vicario en Barcelona. Conspiró contra Hitler y fue asesinado en el campo de concentración de Flössenburg. Autor de varios ensayos)
"Que todo el mundo sepa que la tribulación va seguida de la gracia. Que todos se convenzan de que sin el peso de la aflicción no se puede llegar a la cima de la gracia. Que todos comprendan que la medida de los carismas aumenta en proporción con el incremento de las fatigas." (Santa Rosa de Lima. Dominica. Penitente para ganar para Cristo a los indios y a los pecadores. Devota propagandista del Santo Rosario)
"Nadie llega al paraíso con los ojos secos" (Thomas Adams. Periodista y urbanista escocés)
"... los hijos del Zebedeo, por intervención de su madre, que deseaban sentarse uno a la derecha de Dios y el otro a su izquierda, oyeron las siguientes palabras: ¿Podéis beber el cáliz que he de beber? Anhelaban un lugar distinguido en el reino de Dios y la misma Verdad los llama al camino que debían seguir para llegar a Él. Como si dijera: Ya os deleita el lugar distinguido, pero ejercitaos antes en el camino del trabajo; por medio del cáliz se llega a la majestad. Si vuestra alma apetece lo que halaga, bebed primero lo que amarga: de esta manera se llega, por la pócima de la amargura, al gozo de la salud" (San Gregorio Magno. Prefecto romano (siglo VI y principio del VII), luego monje benedictino, nuncio y Papa. De: "Homilías sobre los Evangelios")
"El evangelio de este día contenía estas palabras encantadoras: `No tengáis ningún miedo, pequeño rebaño, porque mi Padre se ha complacido en daros su reino´. No, yo no tenía miedo, esperaba que el reino del Carmelo pronto me pertenecería, no pensaba entonces en estas otras palabras de Jesús: `Os preparo mi reino como mi Padre me lo ha preparado a mi´. Es decir, os reservo cruces y tribulaciones, así es como seréis dignos de poseer este reino por el cual suspiráis: ya que ha hecho falta que Cristo sufriese y que entrase de esta manera en su gloria, si deseáis tener un lugar a su lado, bebed el cáliz que Él bebió..." (Santa Teresa del Niño Jesús. Carmelita francesa. Doctora de la iglesia)
"No temas lanzarte en los brazos de Dios, porque quedas en brazos de Padre que acarician y estrechan con amor. Para que nos abran en el cielo hay que llamar con la cruz que el Señor nos ha puesto encima." (San Ezequiel Moreno. Santo riojano)